Un sistema costero en movimiento
La Reserva de la Biosfera Ría Celestún se ubica en el extremo noroccidental de la península de Yucatán y abarca 81,482.33 hectáreas entre Yucatán y Campeche. [1] Su programa de manejo describe una combinación de laguna costera, manglar, duna, ciénega, petenes, pastizal inundable, selvas y ambiente marino de baja profundidad.
Esta diversidad explica por qué la ría cambia a lo largo del año. El agua circula bajo la influencia de mareas, lluvias, viento, evaporación y aportes subterráneos. Cada proceso modifica salinidad, transparencia, concentración de partículas y disponibilidad de nutrientes.
Una fotografía tomada en temporada seca puede mostrar tonos y reflejos distintos a otra capturada después de lluvias intensas. También cambian la hora, la nubosidad, la posición del sol y la profundidad. La apariencia visual cuenta una historia, aunque necesita datos para convertirse en diagnóstico.
¿De dónde viene el color del agua?

El Servicio Geológico de Estados Unidos explica que el color aparente del agua depende de partículas suspendidas, moléculas disueltas y de la propia interacción del agua con la luz. [2] Sedimentos y materia orgánica pueden generar tonos café o amarillos; el fitoplancton y algunas algas pueden producir verdes; aguas con baja concentración de materiales suelen verse azules.
La turbidez mide la claridad relativa. Arcilla, limo, materia orgánica, plancton y organismos microscópicos dispersan la luz y cambian la percepción. [3] Después de lluvia o viento, las partículas pueden aumentar temporalmente. Cuando el agua permanece tranquila, parte del material se deposita y la claridad puede mejorar.
En Celestún, estos procesos se combinan con manglares, suelos inundables y aportes de agua dulce. Las hojas, raíces y materia vegetal liberan compuestos naturales durante su descomposición. El resultado puede parecer té claro, verde olivo, café o gris, según la concentración y la iluminación.
Salinidad: la mezcla que define la ría
Una ría recibe influencia marina y continental. La marea introduce agua salada; la lluvia y los aportes subterráneos reducen la salinidad en distintos puntos. El programa de manejo de Celestún reconoce esta dinámica y la relación entre hidrología, vegetación y fauna. [1]
Durante la temporada seca, la evaporación puede concentrar sales en áreas someras. En la temporada de lluvias, el ingreso de agua dulce modifica el gradiente. El viento y las mareas redistribuyen esa mezcla.
La salinidad influye en organismos microscópicos, peces, crustáceos y alimento disponible para aves. También cambia la densidad del agua y la forma en que partículas y materia orgánica permanecen suspendidas. Por eso dos puntos de la ría pueden mostrar apariencias distintas el mismo día.
Lluvias, nortes y mareas
Las lluvias arrastran partículas finas y materia orgánica desde superficies cercanas. En un sistema costero plano, pequeñas variaciones del nivel del agua pueden inundar áreas amplias y conectar canales. El agua adquiere nuevos materiales y cambia su transparencia.
Los nortes generan viento, oleaje y mezcla. En zonas someras, el movimiento remueve sedimentos del fondo. La ría puede verse más opaca durante algunas horas o días. Cuando las condiciones se estabilizan, parte de las partículas vuelve a depositarse.
Las mareas producen ciclos diarios. El momento de la visita influye en profundidad, velocidad de corriente y proporción de agua marina. Una comparación útil entre fotografías requiere considerar fecha, hora, clima reciente y punto de observación.
Manglares, petenes y materia orgánica

Los manglares cumplen funciones esenciales: ofrecen hábitat, retienen sedimentos, amortiguan oleaje, almacenan carbono y sostienen cadenas alimentarias. La ficha Ramsar de Celestún destaca la interdependencia entre manglar, laguna costera, ciénega, duna y otros ambientes. [4]
Las hojas caídas y otros restos vegetales se descomponen y liberan materia orgánica. Este proceso forma parte del funcionamiento natural del humedal. Los compuestos disueltos pueden teñir el agua de amarillo o café, de manera parecida a una infusión.
Los petenes, islas de vegetación asociadas con surgencias de agua dulce, agregan otra capa de complejidad. Su presencia influye en flujos, salinidad y hábitat. Celestún funciona como un mosaico conectado, jamás como una sola masa de agua uniforme.
Plancton, nutrientes y tonos verdes
El fitoplancton reúne organismos microscópicos capaces de realizar fotosíntesis. Su abundancia depende de luz, nutrientes, temperatura y salinidad. Cuando aumenta, el agua puede adquirir tonos verdes.
La presencia de color verde puede formar parte de la productividad natural. Una concentración excesiva, acompañada de olor fuerte, mortandad de peces o espuma persistente, requiere atención especializada. La imagen por sí misma ofrece pistas; la medición de oxígeno, nutrientes, clorofila, salinidad y turbidez permite evaluar la condición.
Esta distinción ayuda a comunicar con responsabilidad. Afirmar que cada cambio de color representa contaminación crea alarma. Tratar cualquier color como proceso natural también sería imprudente. La lectura adecuada combina observación, contexto y monitoreo.
Flamencos y cambios estacionales
La presencia de flamencos varía según alimento, niveles de agua, salinidad, reproducción y movimientos entre humedales de la península. Celestún forma parte de una red costera que incluye otros sitios de alimentación y descanso.
Los flamencos se alimentan de pequeños organismos presentes en aguas someras. Las condiciones hidrológicas influyen en la disponibilidad de alimento y en el acceso a ciertas áreas. Por esa razón, la experiencia de observación cambia entre temporadas.
El turismo responsable evita acercamientos excesivos, ruido, alimentación y persecución de aves. Seguir rutas autorizadas y atender indicaciones de guías contribuye a reducir perturbaciones.
¿Cuándo un cambio merece atención?
Algunas señales requieren reporte: olores químicos, descargas visibles, espuma persistente, manchas aceitosas, mortandad de fauna, basura acumulada o cambios súbitos acompañados de síntomas en personas o animales.
Ante estas señales, conviene registrar ubicación, fecha, hora, fotografías y condiciones climáticas. La información precisa facilita la revisión por autoridades y especialistas.
En contraste, variaciones graduales asociadas con lluvia, viento, marea y luz pueden formar parte del ciclo natural. La educación ambiental permite apreciar la complejidad de la ría y reconocer señales relevantes.
Turismo, pesca y economía local

Celestún sostiene actividades vinculadas con pesca, servicios, alimentación, transporte y recorridos de naturaleza. La conservación del manglar y la calidad del agua influyen directamente en estas actividades.
Una visita responsable puede favorecer a cooperativas, guías, restaurantes y prestadores locales. Elegir operadores autorizados, reducir residuos, respetar distancias con fauna y seguir reglas de navegación ayuda a mantener la experiencia.
La ría cambia porque está viva y conectada con procesos físicos y biológicos. Entender esos cambios mejora la visita y fortalece una conversación pública basada en ciencia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el agua de Celestún puede verse café?
Sedimentos, materia orgánica disuelta, hojas en descomposición y lluvia pueden generar tonos amarillos o café.
¿Por qué puede verse verde?
El fitoplancton, las algas, la profundidad y la forma en que la luz se refleja pueden producir tonos verdes.
¿El cambio de color significa contaminación?
La apariencia necesita contexto. Lluvias, viento, mareas y materia orgánica generan variaciones naturales. Olores químicos, descargas, espuma persistente o mortandad requieren reporte.
¿Cuál es la mejor temporada para visitar?
La experiencia cambia durante el año. Conviene consultar condiciones recientes y elegir recorridos autorizados, con atención a clima y presencia de fauna.
¿Cómo visitar de forma responsable?
Usa operadores autorizados, respeta distancias, reduce ruido, evita alimentar fauna y lleva tus residuos de regreso.
La próxima vez que observes la ría, mira más allá del color: revisa clima, viento, marea, profundidad y vida alrededor. La ciencia convierte la contemplación en comprensión.
Fuentes consultadas
- [1] CONANP, Programa de Manejo de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún. Consultar fuente
- [2] USGS, Water Color. Consultar fuente
- [3] USGS, Turbidity and Water. Consultar fuente
- [4] CONANP, ficha Ramsar de Ría Celestún. Consultar fuente
- [5] CONABIO, caracterización del manglar de Celestún. Consultar fuente